Desde el PRI Colima alzamos la voz para exigir a las autoridades competentes acciones inmediatas y efectivas que garanticen la seguridad vial y laboral de quienes todos los días sostienen servicios esenciales para la sociedad. Los trabajadores del sector salud y del magisterio que se trasladan diariamente de Tecomán a Manzanillo enfrentan condiciones de riesgo inaceptables que no pueden seguir siendo ignoradas por el gobierno. No se trata de un favor ni de una concesión: la seguridad es un derecho que debe ser protegido. Médicas, médicos, enfermeras, personal administrativo y docentes recorren esta vía cumpliendo con su responsabilidad profesional, muchas veces en horarios complicados, con jornadas extensas y bajo una presión constante. A ello se suma una carretera saturada, con obras inconclusas, retrasos constantes y condiciones que elevan el riesgo de accidentes. Esta situación no solo afecta su integridad física, sino también su estabilidad emocional y familiar, pues viven con la incertidumbre diaria de si llegarán con bien a su destino o de regreso a casa. Resulta incongruente que mientras se habla de fortalecer los servicios de salud y educación, se exponga a quienes los hacen posibles. El PRI Colima considera inadmisible que estos trabajadores esenciales sigan pagando con su seguridad la falta de planeación, mantenimiento y soluciones reales por parte de las autoridades estatales y federales. Protegerlos es una obligación institucional, no un discurso político. Por ello, exigimos medidas urgentes que garanticen traslados seguros y condiciones dignas para quienes sirven a la sociedad colimense. Post navigation Detienen a ‘el Cubano’, líder de célula afín al Cártel de Sinaloa México y EE.UU. dan seguimiento a agenda de seguridad tras llamada Sheinbaum–Trump